Durante su segundo informe de Gobierno, la mandataria dijo que gracias a la refinería, México pudo enfrentar el aumento y desabasto de combustibles a nivel mundial.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió este martes la construcción de la refinería Olmeca en Dos Bocas, una de las obras de infraestructura insignia de la gestión del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), al afirmar que el complejo permitió al país enfrentar el desabasto y la escalada internacional en los precios de los combustibles.
Durante la presentación de su segundo informe de Gobierno, la mandataria respondió a los sectores que cuestionaron el megaproyecto en Paraíso, Tabasco, argumentando que gracias a esta refinería, México pudo “enfrentar el aumento en el precio de los combustibles y el desabasto que afecta a la gran mayoría del mundo” por causas como la Guerra de Irán.
Como parte del balance financiero, la jefa del Ejecutivo federal subrayó una reducción de 20.000 millones de dólares en la deuda de Pemex, la mayor empresa pública de México y una de las principales productoras de hidrocarburos de América Latina, situando la producción actual de México en 1,77 millones de barriles diarios y casi 5.000 millones de pies cúbicos diarios de gas natural.
Para reforzar dicha estrategia energética, Sheinbaum anunció que su Administración culminará la construcción de dos plantas coquizadoras en Tula (Hidalgo) y Salina Cruz (Oaxaca) destinadas a incrementar la producción de diésel y gasolinas con bajo contenido de azufre, de las cuales la primera finalizará este año y la segunda en el primer semestre de 2027.
Las coquizadoras de las refinerías de Tula y Salina Cruz fueron impulsadas e iniciadas también durante la Administración del expresidente López Obrador como parte de su estrategia para procesar el combustóleo pesado.